¿Quiénes somos?

La actual Durangoko Eliza Ebanjelikoa – Iglesia evangélica de Durango tuvo sus inicios en
el año 1978 entre un grupo de jóvenes con inquietudes espirituales. Guiados por el
misionero Juan Waris se iniciaron en la lectura de la Biblia; Lo que nunca imaginaron es
que esta práctica les cambiaría la vida.


En principio las reuniones eran informales y espontaneas en un parque, en diferentes
espacios del Instituto de Bachillerato, en la sala de cualquier hogar y para el servicio de
culto dominical quien pudiera acudía a la Comunidad Cristiana Evangélica de Bilbao.
El grupo fue creciendo sumándose miembros de todas las edades y condiciones haciendo
necesario formalizar la Iglesia evangélica en Durango. No fue hasta el 6 de marzo de 1981,
cuando se celebró el primer servicio de culto dominical, en el local comercial de Antso
Estegiz, 5, que se dio por constituida formalmente Durangoko Eliza Ebanjelikoa – Iglesia
evangélica de Durango; siendo el ministro de culto el pastor Martti Waris. En el año 1988
toma el relevo en la responsabilidad de ministro de culto el pastor José Mª Galicia De
Frutos.


De nuevo las necesidades del grupo empujaron a adquirir un local más amplio y con
opción a ofrecer más servicios. En junio de 1998 se adquirió el local en San Inazio auzunea,
9G y en noviembre del 2000 se celebró el primer servicio de culto dominical dando así por
inaugurada la actual sede.


En 2025 una nueva generación toma el relevo a aquella que tomó el testigo de tantos
testimonios escondidos y entreverados a lo largo de la historia de nuestro pueblo, nuestra
comarca, nuestro ámbito histórico siguiendo la huella que el movimiento de “los
renovados” y después por los llamados “protestantes”, que en el caminar de estos casi 50
años han salido a nuestro encuentro aquí y allá en documentos y testimonios. Este relevo
queda afirmado por la toma del testigo de la nueva ministra de culto Leire Cuadrado.

¿Qué creemos?

Como cristianos tenemos nuestras raíces en la Reforma Protestante, que quiso volver hacia la Biblia
y al cristianismo sencillo de los apóstoles.

Nuestra declaración de Fe

SOBRE DIOS CREEMOS:

Creemos en la existencia del único Dios verdadero que se ha  manifestado en tres personas (Padre, Hijo y Espíritu Santo). Mateo 3:16-17; 28:19; 2ª Corintios 13:14; Efesios 2:18; 1ª Pedro 1:2.
Que hoy sigue obrando con poder y puede realizar los mimos milagros y sanidades que vemos descritos en la Biblia.

Sobre Jesucristo.
Creemos en la deidad de nuestro Señor Jesucristo (Juan 1:1).
Creemos que se encarnó, haciéndose hombre, por medio de la virgen María, sin mediación de ningún varón.
Creemos que murió en la cruz para expiar (pagar por el pecado de la humanidad) y que solo por Él podemos ser salvos (Juan 14:6; Hechos 4:12).
Creemos que un día volverá a este mundo en poder y gloria.

Sobre el Espíritu Santo.
Creemos en la deidad del Espíritu Santo, como parte de la Trinidad.
Creemos que la experiencia del bautismo en el Espíritu Santo (Hechos 2:38-39) no fue algo limitado a los cristianos de la era apostólica, sino que es para todos los creyentes de todas las épocas y lugares.

SOBRE LA BILBIA CREEMOS:

Su      Que es la palabra que Dios inspiró a los santos hombres que usó para escribirla, respetando su personalidad y estilo estilo (1ª Corintios 2:13;  2ª Timoteo 3:16-17; 2ª Pedro 1:21).

Que es la palabra de Dios y que Él inspiró a los santos hombres que usó para escribirla. Por lo tanto los 66 libros que la componen son el fundamento de nuestra fe, conducta y doctrina (2ª Timoteo 3:16-17; 2ª Pedro 1:21).

Que es infalible en sus escritos originales y las traducciones fieles a estos textos y todo lo que en ella nos dice se cumplirá en su totalidad (Mateo 5:18).

Que Dios la inspiró para rebelarnos la realidad humana y las soluciones a esa realidad, siendo una luz que nos guía en nuestra fe y en el caminar diario hacia a la salvación (Salmo 119:105; Juan 7:16-17).

SOBRE LA SALVACION CREEMOS:

Que la humanidad está en rebeldía (pecado) y alejada de Dios y por lo tanto precisa de la salvación para volver a la relación con Dios (Romanos 3:23).

Que hay una salvación eterna y una condenación eterna dependiendo de la actitud que tengamos a la oferta salvadora de Dios por medio del sacrificio de Cristo (Ro. 3:23-26).

Que la salvación solamente es posible por la gracia (bondad y misericordia de Dios) fe en el sacrificio realizado por Cristo en la cruz, siendo las obras lo que hacemos para servir a Dios  por amor a Él y al prójimo, pero no para ser salvos, sino porque somos salvos (Juan 14:6; Hechos 4:11-12; Efesios 2:8-10).

Creemos que es salva la persona arrepentida que pone su fe en el sacrificio expiatoria de Jesús, nace de nuevo (Jn. 3:3) y es regenerada por el Espíritu Santo (Tit. 3:5).

Que la persona salva tiene en sí la seguridad de su salvación aquí en la tierra (Romanos 8:14-19; 1ª Juan 5:10-12).

Que ser salvo no significa ser perfecto, pues mantendremos nuestra debilidad en algún área y desgraciadamente, a veces, podemos caer, pero también ahí el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad mostrándonos que si queremos dejar el pecado, arrepentirnos y restaurar nuestra vida espiritual nos ayudará y restaurará (Ap. 3:19; 2ª Crónicas 7:14; 2ª Co. 7:10; 1ª Juan 1:9; 2:1; Salmo 51:17).
 
Sin embargo el creyente debe esforzarse en mantener una vida de santidad e integridad, no puede vivir jugando con el pecado (Hebreos 12:14).

SOBRE EL BAUTISMO CREEMOS:

Que el bautismo debe ser por inmersión y una decisión personal y consciente del paso que va a dar (Hechos 2:38; 9: 8:12, se bautizaban hombres y mujeres, no niños).
 
Que es un paso de obediencia al mandato de nuestro Señor (Mt. 28:19) dando así testimonio de la conversión y del paso simbólico de muerte a la vieja manera de vivir y el resurgimiento a una nueva forma de vivir (Romanos 6:3-4; 1ª Pedro 3:21).. 3:19; 2ª Crónicas 7:14; 2ª Co. 7:10; 1ª Juan 1:9; 2:1; Salmo 51:17).
 
Sin embargo el creyente debe esforzarse en mantener una vida de santidad e integridad, no puede vivir jugando con el pecado (Hebreos 12:14).

SOBRE LA IGLESIA CREEMOS:

Que la Iglesia de Jesucristo está  compuesta por aquellos que han creído el evangelio, han sido redimidos por la sangre de Cristo (Efesios 1:7), han experimentado la regeneración del Espíritu Santo (Juan 3:3) y que se esfuerzan en vivir según los preceptos cristianos (Tito 2:11-14; Hebreos 2:14).

En el sacerdocio de todos los creyentes, que unidos forman la Iglesia de Dios.

Que la misión básica de la Iglesia está descrita en Mt. 28:19-20, la cual debemos cumplir amparados en la autoridad de Jesús (Mateo 28:18) y con el poder que nos da el Espíritu Santo (Hechos 1:8).

Que la Iglesia debe ser edificada sobre el fundamento puesto por los apóstoles y profetas, siendo Jesucristo la principal piedra del  ángulo (1ª Corintios 3:10-15;  Efesios 2:20; 1ª Pedro 2:6-7).

SOBRE EL MATRIMONIO CREEMOS:

Que el matrimonio no es una invención humana, sino que fue instituido por Dios para la formación de una familia mediante la unión de un hombre y una mujer, nacidos como tales (Mateo 19:4-6).

SOBRE LAS ÚLTIMAS COSAS CREEMOS:

En el retorno de Jesucristo en poder y gloria para arrebatar a Su Iglesia, y poner fin al sistema de cosas actual antes del inicio del Milenio.

Creemos en la resurrección de los salvos para vida eterna y el juicio, según sus obras, a los incrédulos que rechazaron su oferta de salvación
(Juan 5:25-29).

¿Cuál es nuestro proposito?

Cumplir con la comisión encargada por Jesús en Mateo 28:18-20

Predicar el evangelio a todas las personas posibles.

Bautizar a los que quieran seguir el camino de Cristo.

Enseñar la Biblia y el camino de Cristo a aquellos que quieran seguir las enseñanzas de Jesús.

Todo ello valorando nuestra cultura euskaldun.